Aunque parezca lo contrario, los Mundiales a veces no son cuestión de un único color. El sueño de cualquier hincha de fútbol, presenciar dos partidos jugados un mismo día en distintas ciudades, quedó a cargo este sábado de los reyes de Países Bajos, Guillermo y Máxima, quienes primero se vistieron con la bufanda naranja de los neerlandeses y luego con la camiseta azul del debutante Curazao, un país autónomo dependiente del reino de Países Bajos. En ambos casos, además, festejaron.
Wyndham Clark, perseguido por Scheffler, acaricia el US Open
Shinnecock Hills enseñó finalmente las uñas. Después de dos primeras jornadas algo más amables, el campo neoyorquino que acoge este...

