Seguramente has leído o escuchado que la machosfera es un rincón oscuro de internet al que llegan los hombres radicalizados, una especie de destino para todos aquellos que odian a las mujeres. Esa definición es comprensible, pero seguir entendiéndola así tiene consecuencias regulatorias muy concretas. Llevo más de ocho años dirigiendo el Instituto De Machos A Hombres (IDMAH), el ecosistema digital de masculinidades más grande del mundo hispanohablante, y lo que he aprendido desde dentro es que la machosfera no surge de la nada.
IA al servicio ciudadano, no al revés
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