El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió este martes a su Gabinete por última vez este año. Era la novena ocasión en la que lo hacía desde que regresó al poder por segunda vez, y la puesta en escena resultó familiar. Todos sus miembros escucharon el repaso exagerado, salpicado de mentiras, de lo logrado en estos 11 meses, y le rieron con ganas las gracias, antes de lanzarse a los elogios al líder (“el mejor Gabinete de la historia para el mejor presidente de la historia”, resumió Howard Lutnick, secretario de Comercio). Antes, también, del turno de las preguntas de la prensa, contra la que el republicano lanzó sus acostumbrados ataques.
La crisis en Cuba agita el corazón ideológico del Gobierno de Sheinbaum
Cuba se ha convertido en una de las prioridades de la agenda internacional del Gobierno mexicano. Desde la escalada de...
