El Gobierno argentino ha logrado este lunes en los tribunales parar, al menos por el momento, la difusión de audios grabados en la Casa Rosada a Karina Milei, hermana del presidente Javier Milei y la persona de más poder en la estructura de la gestión ultraderechista. Un juez de primera instancia ha advertido que esas grabaciones podrían afectar por su contenido, al que no ha tenido acceso, “la intimidad y el honor” de la secretaria de la Presidencia y “la seguridad institucional” del país. En una presentación judicial paralela, el Gobierno denunció que esos audios, y otros anteriores donde un ahora ex alto funcionario revela una presunta red de corrupción interna, forman parte de una “operación de inteligencia ilegal” destinada a “desestabilizar” la democracia argentina. Detrás del complot están, según dijo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, periodistas y “personas ligadas a los servicios de inteligencia rusos con incidencia de Venezuela”.
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