El discurso sobre el estado de la Unión, tradición anual de la política de Washington que consiste en que la ciudad pare y escuche de boca del presidente las prioridades por venir de su Administración, es siempre también el discurso sobre el estado de otras cosas. En este caso, cuando Donald Trump se dirija este martes a las 21.00 (hora local, seis más en la España peninsular) a una audiencia conjunta de la Cámara de Representantes y del Senado, será un examen al estado de su relación con el Congreso, al que, tras la sentencia del Supremo que tumbó el pasado viernes buena parte de sus aranceles, necesita para imponer el gravamen global del 10% (luego 15%) con el que piensa sortear el varapalo del alto tribunal.
La ‘Doctrina Donroe’ de Trump avanza en México
La presidenta Claudia Sheinbaum descabeza al Cartel de Jalisco Nueva Generación, con ayuda de la Inteligencia de Estados Unidos y...

